Tengo sed de tus labios rojos como el vino
Antojo de esa mirada tan dulce que va muy bien contigo
De que me envuelvas y me llenes de tu cariño
De dormirme abrazado a tu cuerpo tan delicado y fino.
Sólo deseo poder perdernos entre nuestros pensamientos
Y que el único lenguaje sea el de nuestros cuerpos.
Ansío con tantas ganas el tener cerca tus latidos
Quiero que desde ahora sean los que marquen mis suspiros.
Deseo que tu aroma enloquezca mis sentidos
Que tu voz sea la fortaleza para seguir día a día en el camino
Y que tu amor sea la cura para todos mis desvaríos.